

No es sólo endurecer o ablandar, la suspensión es un elemento primordial para el control y la competitividad y en este punto la experiencia en la aplicación de las mejores soluciones es básica, todo ello en estrecha colaboración con los departamentos de ingeniería de los proveedores, lo cual facilita la toma de decisiones adecuadas de un modo rápido y efectivo.
El cálculo teórico de la ingeniería de suspensión es muy importante: estudio de muelles, amortiguadores, estabilizadora y reglaje de trenes para dar con el ajuste adecuado a través de la correcta puesta a punto del conjunto de la suspensión. Los ángulos de caída, convergencia y avance, el taraje de amortiguadores y muelles, la altura del conjunto, qué amortiguadores utilizar, la acción de la dirección, todo tiene una importancia caudal… y es imprescindible una buena puesta a punto con test en carretera: el consejo del experto se hace imprescindible.